martes, 27 de julio de 2010

Sacramento - Yosemite - Mojave (Días 7 y 8)

Por fin había llegado el día en el cual una de las visitas obligatorias en USA iba a ser hecha. Por fin había llegado el día en que visitaría por primera vez Yosemite National Park.


Después de unas tres horas de viaje en las que pudimos ver plantaciones de todo tipo a lo largo de la carretera, llegamos a Mariposa, pueblo en el que habíamos reservado motel, cosa rara llevar el hotel reservado pero en una zona como la de Yosemite no nos podíamos arriesgar a llegar y que no hubiese alojamiento.

Paramos en el motel a dejar las maletas, compramos algo de comida en un supermercado del pueblo, el supermercado más lamentable que he visto en USA hasta el momento, y arrancamos con dirección Yosemite. Tras una hora de camino entre montañas por fin llegamos a la entrada del parque, pagamos la entrada y paramos a comer en el área de picnic que hay justo al pasar la caseta del ranger.



Ríos, cataratas altísimas, montañas de roca impresionantes, osos por el medio del parque, estanques, manantiales, praderas, secuoyas, verde por todas partes, innumerables senderos... para resumir toda la visita en una sola palabra: GRANDIOSO.

A parte de ser una visita que merece mucho la pena, el tiempo nos acompañó durante los dos días que estuvimos en el parque y disfrutamos de cada momento que estuvimos en el parque.


De toda la visita me quedo con... TODO, no sabría descartar nada porque el placer de observar todas las cataratas que hay, de ver los tremendos paisajes y de quedarse alucinado con las secuoyas es totalmente impresionante. Totalmente en serio, una visita obligatoria (al igual que las visitas a Yellowstone, al Gran Cañón, a Arches, a... pffff si es que este país está plagado de sitios impresionantes que visitar)


Al final del primer día de visita a Yosemite nos regresamos, volviendo sobre nuestros pasos, a Mariposa y, como no quedaba otra, al día siguiente tuvimos que volver a hacer el mismo camino para entrar de nuevo en Yosemite y visitar una de las zonas que nos faltaban de ver del día anterior en la que pudimos observar unas panorámicas impresionantes del parque y visitar algunos de los seres vivos más antiguos del planeta: las secuoyas.


Después de unas cuatro horas dentro del parque nos dispusimos a poner rumbo a nuestro siguiente destino: el pueblo de Mojave, que como bien indica su nombre está en pleno desierto del Mojave. Una zona en la que, ciertamente, hace un calor tremendo. Pero, como todo en USA, hasta el desierto tiene su encanto, y eso que lo gordo del desierto aún nos esperaba al día siguiente.

3 comentarios:

  1. Ya lo creo que si, que vaya encanto tiene ese desierto enorme, con un hilo por carretera, los Joshua trees, los cactus... un letrero luminoso en una viaja gasolinera que se mueve mecido por la brisa calida. tengo que ir, tú eres un correcaminos de verdad y también mi inspiración. Buen viaje

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  2. Lo cierto es que me gustaría haber parado en algún punto del Mojave pero la misma persona que me recomendó el viaje me recomendó, muy sabiamente, no bajarme del coche si no era totalmente necesario. Quizás la visita al desierto en los meses de otoño o invierno sea algo más llevadera. Me encanta la frase: "un letrero luminoso en una vieja gasolinera que se mueve mecido por la brisa calida"... eres un poeta :)

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  3. Más que poeta, uno que ha visto muchas películas, je je. Un abrazo y gracias.

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