Mostrando entradas con la etiqueta manhattan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manhattan. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2009

¿Dónde puedo pasar el domingo en NYC?

Efectivamente, en Central Park...

Me levanto por la mañana y decido ir andando hasta Central Park, se supone que me va a llevar 30 minutos pero como siempre voy flipando con todo lo que se me aparece, pues seguro que tardaré dos horas (correcto, al llegar a Central Park habían pasado dos horas :P)


Como la Quinta Avenida ya la tengo más que andada, decido subir hacia el Uptown por Broadway Avenue... así de paso me volveré a encontrar en mi camino con Times Square que, de verdad, uno nunca se cansa de ver tantas pantallas gigantes (es una auténtica pasada la cantidad de pantallas que hay todas metidas en Times Square), tantas lucecitas brillantes, tantos anuncios de todo tipo y tantos hombres anuncios... Además, tenían pendiente hacer unas fotos con una cámara de verdad y no con la cámara del iPhone.


Paso por Times Square (me quedo una media hora como un pasmarote mirando) y me dirijo al Rockefeller Center para saber exactamente por dónde tengo que subir al mirador (he decidido que voy a subir a este mirador porque desde él se ve el Empire State y dicen que las colas no son tan grandes como las del Empire). Encuentro la entrada y me dirijo hacia la 5th Av. para seguir subiendo hacia Central Park. Ya de paso que subo compruebo dónde está el MoMA (al ladico de Rockefeller Center) y cuando ya estoy llegando al gran parque descubro otra Apple Store... y cómo no, allá que voy... buffff, enorme, qué pasada... nada más entrar por la puerta ya me entran unas ganas de comprar cualquier cosa de color blanco que lo flipas... pero me contengo y salgo con la imagen de la tienda grabada en la retina... Es un sitio muy curioso, está enfrente de un rascacielos y la entrada es directamente hacia el suelo de la plaza que precede al rascacielos... Otra cosa curiosa que añadir a las próximas batallitas que cuente a mis colegas ;P


Cincuenta metros más allá, se abre ante mi la inmensidad de Central Park... Cuánto árbol, cuánto verde, cuánto deportista, cuánta gente, cuánto estanque, cuánto animalico, cuántos espacios abiertos... buffff, sin comentarios...

Me tiro en el césped y decido estar allí tirado saboreando la inmensidad de aquel espacio... cuando quiero darme cuenta ya ha pasado media hora y no me he adentrado ni una décima parte del parque. Me levanto y me pongo a andar y, ¿qué me encuentro? un complejo de 6 campos de baseball en el que hay un montón de neoyorquinos dejándose la vida por ganar los respectivos partidos que estaban jugando. ¡Qué competitividad! Así no me extraña que ganen en todos los deportes que se proponen...

Decido ponerme a ver uno de los partidos que estaban jugando y ¿cómo no? me quedo embobado durante unos tres cuartos de hora... Al final decido seguir caminando, aunque como ya es muy tarde cojo un camino de salida a la Gran Ciudad en vez de seguir por el parque. En mi paseo de vuelta me encontré un campo de baseball algo más separado y algo más pequeño que el resto, en el que estaban jugando unos disminuidos psíquicos, me pareció curioso que también haya recintos en los que ellos puedan jugar a los mismos deportes que el resto de la gente... CHAPEAU para los neoyorquinos... para mí fue muy agradable ver a estos chiquillos (y no tan chiquillos) disfrutando de su deporte favorito.


Una vez fuera del parque decido coger un metro para ir hasta el Rockefeller Center... eso creía yo... VAYA LÍO CON EL METRO DE NYC... La línea la tenía clara (B), tenía claro el color de la línea (Naranja) me meto por la boca de metro en la que pone claramente que por allí se entra a la línea Naranja B y... yo no sé qué ostia hice, pero dejé pasar a cuatro trenes, dos por cada lado del andén, y por allí no pasó el tren Naranja B ni ostias que lo parió... y eso que en el andén ponía claramente la letra B sobre un círculo naranja... cagontó... ¡pues me meto en el siguiente tren que pase y a tomar por culo! Indudablemente el siguiente tren me dejó en cualquier otro sitio menos donde yo quería... salgo del metro, empiezo a subir hacia el Uptown por segunda vez en el día de hoy... paso por Times Square “one more time” (aún menos mal que me gusta mucho ese lugar) y finalmente llego a mi destino... el MoMA (por cierto, Museum of Modern Art).


En el MoMA estoy hasta que cierran a las 17:30h, más o menos unas dos horas, no me da tiempo a ver nada más que tres plantas de las 5 o 6 que tiene (y eso que en la parte de abajo no hay nada ;)). Es un sitio curioso, como todos los museos en los que exponen arte moderno, algunas cosas se entienden, otras ni de coña... pero bueno, es una visita obligada para los turistas como yo...


Después de la paliza del MoMA decido volver a hotel a descansar un poco antes de salir a ver NY desde el Rockefeller Center. Buena idea tuve, porque cuando salgo del metro para ir al hotel está empezando a llover con un poco de mala leche... y cuando estoy en el hotel cae una chuzada de las de agárrate y no te menees, con relámpagos y truenos qué-te-cagas! :)

A las 9 de la noche, y una vez que ya no llueve, decido ir al Rockefeller Center en metro. Subo a la la planta 67 y... ¡mi madre la que está cayendo! Espero un ratillo, para de llover y me pongo a sacar fotos desde los dos miradores que estaban abiertos (el tercero, el más alto, está cerrado porque hay muchos relámpagos y no se fían de que no nos pegue a alguno un chispazo :P... a las 22:30h doy por finalizada mi visita, algo pasada por agua, la verdad, pero que ha merecido la pena... y mucho!


Mañana me toca volver otra vez (me compré un billete para dos días), así que mañana me tocará volver a subir pero a la luz del día... ya os contaré la experiencia :)

Vuelvo a tomar el metro y llego al hotel... toca descansar que tantos días caminando se notan un huevo... Además, mañana me espera un día con alguna que otra emoción fuerte... pero no adelantemos acontecimientos... mañana será otro día.

viernes, 24 de julio de 2009

Desembarcando y Llegando al Hotel


Una vez desembarcado tuve que pasar por la Aduana para que un policía verificase mi pasaporte y los documentos que tenía que aportar con él (el DS-2019 y el justificante de haber pagado la tasa SEVIS). Verificó que todo estaba correcto, me preguntó qué venía a hacer a Estados Unidos (la misma pregunta que en la Embajada), me preguntó en qué ciudad había nacido, me tomó las huellas, me hizo una foto sin gafas y me dijo que pasase... Ya estaba en New York City... siguiente paso, buscar transporte para ir al hotel.

Una vez fuera del aeropuerto me di cuenta que, aunque ya lo suponía, estaba lloviendo con bastante fuerza. Siguiendo las instrucción de Jose Ignacio (un compañero de Corral que había estado en NY unos meses antes) empecé a buscar un shuttle, al poco un señor que me vio con cara de perdido se acercó a mí me dijo que me podía llevar al hotel junto con otras personas por el módico precio de $50... como ya sabía la tarifa de los shuttle porque me la había dicho Jose Ignacio decliné amablemente la oferta y seguí buscando un shuttle que me saliese un poco más económico. Al poco tiempo encontré un shuttle y le pregunté al señor que conducía (un Nigeriano que llevaba ya 20 años en NYC) si podría llevarme al hotel, me dijo que sí, pero que tendría que esperar porque tenía que recoger a más gente que aún no había llegado. Le dije que esperaría sin problemas siempre y cuando me dejase montar en la furgoneta (porque seguía lloviendo), me dijo que sí y entré en la furgoneta a charlar un rato con él. Al cabo de una hora nos empezó a repartir por la City a dos españoles que estaban de visita por NY, a dos señoras de Ohio, a dos chinas, a un par de chicos más que no sé de dónde eran y a mí.


Al cabo de unos veinte minutos desde que el shuttle se puso a andar, vi por primera vez en mi vida los rascacielos iluminados de New York y sus puentes a través del río Hudson. Impresionantes, vaya pedazo de moles y ¡cuántos kw gastados en iluminarlas!



Nos dirigimos hacia el Empire State Building y, cuando estábamos al ladito paró para que me bajase, me dejó en la puerta del hotel y me cobró $22 (ya me había dicho lo que me iba a cobrar). Acababa de llegar al hotel.

La entrada del hotel está bastante bien... entro, pido mi habitación, me cobran por adelantado y subo a ver qué habitación tengo... Subo a la décima planta, abro la puerta de la habitación y... buenooooooo, aparece ante mí la cama más grande que he visto en mi vida, con deciros que puedo dormir a lo ancho y no me cuelgan los pies... (y eso que mido 1,82m.) La habitación es una pasada, tengo una tele de plasma enorme, un sillón de cuero, una mesa para poner el ordenador, una buena conexión a internet, una bañera bastante grande, secador de pelo, una plancha, una tabla para planchar, dos teléfonos, un iHome (un despertador de Apple que me sirve para cargar el iPhone), desayuno continental, gimnasio (no creo que me vean mucho por allí), una caja fuerte y si me asomo por la ventana puedo ver el Empire State Building... Según las críticas que había leído en internet el hotel estaba bastante bien, pero una vez en él, las críticas se quedan cortas... está mucho mejor que bien. ¿Queréis saber el nombre del hotel? Vale, os lo diré: “Red Roof Inn Manhattan”.

Después de tanta emoción nueva, toca dormir, tantas horas de vuelo ya no me dejan razonar demasiado bien... Mañana toca ver los alrededores del hotel e intentar comprar una cámara de fotos... Pero eso ya será mañana...

Boas noites a todos

martes, 21 de julio de 2009

El Viaje Tramo a Tramo


Se acerca el día D, ya estoy ultimando todo aquello que había dejado para los últimos día: meter la ropa en la maleta, recoger el dinero cambiado a $, enviar los últimos documentos antes de mi partida, cambiar el contrato del teléfono, despedirse de colegas y vecinos...
El día se acerca irremediablemente y los interrogantes acerca de lo que me encontraré en USA aparecen con más fuerza.
El viaje ya está totalmente organizado, lo he ido montando poco a poco y me ha quedado de la siguiente forma:

1.- Viaje de A Coruña a Madrid el día 22 de julio en avión. Me parece interesante comentar que el viaje lo voy a hacer con Iberia en vez de con una compañía lowcost (RyanAir sale desde Santiago a precios muy competitivos) y ¿por qué? La razón es sencilla, viajar en lowcost con poco equipaje está muy bien pero en cuanto pretendes subir una maleta que pese 23 kg la cosa cambia, en RyanAir, por ejemplo, creo recordar que dejaban facturar una maleta de 15 kg y el exceso de equipaje lo tenías que pagar a parte a razón de 15 € por kilo de más... sí, sí, habéis leído bien, 15 €/kg y claro, el billete que antes era barato se convierte en un billete más caro que con Iberia... así que no me lo pensé más y me saqué un billete con Iberia...

2.- Hostal en Madrid del día 22 al día 23 de julio. Me cogí una noche de hostal en Madrid en vez de coger un vuelo que enlazase con el viaje a NY por razones obvias... si ya el vuelo transoceánico me va a llevar 12 horas (previa escala en Zurich), pues no me apetecía meterle dos horas más de trayecto en el mismo día. El hostal no me lo cogí en Madrid capital sino que lo reservé cerca del metro de Barajas para no perder demasiado tiempo trasladándome hasta el hotel y después volver a perder el mismo tiempo al día siguiente para volver al aeropuerto... Cerca del metro de Barajas hay hostales que salen bastante económicos (para ser Madrid), así que un poco más de gasto en todo el dinero que ya llevo gastado en esta aventurilla no se va a notar mucho no?

3.- Vuelo de Madrid a New York City el día 23 de julio. Como ya había comentado voy con la compañía Swiss International Airlines, el viaje sale de Madrid, hace una escala en Zurich de 50 minutos y después sale para el aeropuerto JFK de NYC. En total, 11 horas 50 minutos en los cuales seguro que me da tiempo a hacer de todo.

4.- Hotel en New York del día 23 al 30 de julio. Una semanita en NYC espero que sea suficiente para conocer, al menos, los puntos más famosos de la ciudad. Con un poco de suerte espero poder disponer de un día para ir a ver Washington, aunque si no puedo pues ya volveré otra vez que vuelva a NY (que en todo un año de estancia en USA seguro que hay alguien que dice de ir a Nueva York en algunas vacaciones). La verdad es que el hotel sale un poco saladito de precio pero... ¿cómo no voy a quedarme en pleno Manhattan la primera vez que voy a NY?

5.- Vuelo de New York a Albuquerque (New Mexico) el día 30 de julio. El día 30 de julio me va a tocar madrugar... pero madrugar de verdad... Era la única forma de llegar a Albuquerque a una hora razonable y con un precio razonable. El vuelo no es directo, parece ser que entre NY y Albuquerque no hay vuelos directos, y hace una escala en Atlanta de 45 minutos, espero que sea tiempo suficiente para cambiar de avión (lo que me tranquiliza es que es la misma compañía todo el trayecto y se supone que no voy a tener que preocuparme de la maleta). Si todo va bien, a mediodía del 30 de julio estaré por primera vez en mi vida en el estado que me contrató como profesor ;)

6.- En Albuquerque se supone que me va a venir a buscar el Asesor de Nuevo México para llevarme a mi casa de Santa Fe. Espero que a media tarde pueda conocer personalmente la casita en la que voy a vivir durante 10 meses...


Y este es el plan del viaje... espero que no haya demasiados contratiempos...