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jueves, 30 de julio de 2009

New York, See You Later

Ayer Sal me comentó tres sitios para ir a ver en mi último día de estancia en New York: una zona en Manhattan al lado del East River (con ferry gratis hasta Brooklyn), el Museo de Historia Natural y el teatro Apollo (famoso por ser el trampolín de Michael Jackson)

Me levanto por la mañana y decido comenzar mi visita por el Museo de Historia Natural pero en vez de bajarme en la parada de metro del Museo prefiero bajarme en la parada de metro del Lincoln Center para sacarle unas cuantas fotos y después seguir mi camino por Central Park hasta el Museo, y es que pasear por Central Park es tan relajante que cualquier oportunidad para pasar por él es bien recibida ;).


En cuanto llego al Museo ya están dos dinosaurios en la puerta esperándome, esto promete... Entro en el museo y... ¡menuda cola para sacar las entradas! Me pongo a mirar un poco alrededor mía y veo que hay unas máquinas en las que puedes sacarte tú mismo el billete y en las que hay muy poquita cola... pues allá que me voy, malo será que no sea capaz de sacar una entrada para entrar en el museo yo solito. Efectivamente, la máquina es muy intuitiva y en un par de minutos, cola incluida, ya tengo en mis manos una entrada general para el museo y una entrada para ir al planetario a ver la exposición “A Journey to the Stars”... primer obstáculo superado ;)


Entro en el museo, es curioso porque nadie me pide que le enseñe la entrada que acabo de comprar ni nada de eso, bueno, yo a lo mío, y empiezo a ver las exposiciones que hay sobre los distintos animales de los diferentes hábitats, sobre las diferentes culturas habidas a lo largo de los tiempos, sobre las piedras, sobre los meteoritos, sobre la formación de la tierra, sobre la formación del universo, sobre los dinosaurios, sobre... puf, sobre un montón de cosas.
A las tres y cuarto me pongo en la cola de planetario para aprender un poco más sobre la vida de las estrellas y... ¡vaya! me doy cuenta que no he comido nada desde que salí del hotel... con tantas cosas que estaba viendo ni me acordé de mi estómago. Como estoy en la cola y no puedo ir a comprar nada porque en breve empieza el pase pues decido comer una vez que salga de allí.
Una vez acabado el “Journey to the Stars” me pongo a buscar una cafetería en la 4ª planta, aparece pero tengo la mala suerte que está cerrada, bueno, pues seguiré viendo las distintas exposiciones y al salir ya comeré algo en la calle.



Así lo hago, en cuanto salgo a las cinco y cuarto del museo (después de estar buscando la salida durante un cuarto de hora), me compro un perrito en la calle y me voy en metro hasta Harlem.

Harlem... un sitio aparte, todo lleno de gente negra (creo que me sobran los dedos de las manos para contar todos los blancos que estábamos por la calle), me doy una vuelta por las decadentes calles del barrio y me acerco hasta el Teatro Apollo, podríamos decir que es un pequeño oasis de luz entre toda la decadencia que lo rodea... Decido volver al hotel pero antes, tendré que parar en algún sitio a comer no? En el mismo Harlem, al lado del metro de la 125th Street, encuentro un sitio que se llama Popeye en donde venden nuggets de pollo... curiosamente me empiezan a apetecer unos nuggets, así que entro y me como una ración de nuggets.

En cuanto acabo me monto en el metro, me permito el lujo de experimentar y coger un metro express y al cabo de media hora ya estoy en la cómoda habitación del hotel... (el East River tendrá que esperar a la próxima visita)
Bueno, creo que esto se ha acabado hasta dentro de unos cuantos meses, ahora toca conocer Santa Fe y New Mexico... ¿qué me esperará allí? De momento no lo sé, el tiempo me lo dirá... espero poder disfrutar tanto como lo que he disfrutado en New York estos siete días (que al final se quedaron en cinco porque el primero llegué demasiado tarde y el último me voy demasiado temprano)
Mañana salgo a Santa Fe a las 7:35h (si no hay problema con la conexión en Atlanta, en principio llego a la 12:35h a Albuquerque), tengo que salir del hotel a las 5:30h para coger el taxi que, en principio, me estará esperando a la puerta del hotel (odría ir en shuttle, pero tendría que estar en la puerta del hotel a las 4:30h, casi prefiero pagar un poco más y poder dormir una horita más)



Bueno New York, ¡hasta la próxima!

Por cierto, la próxima entrada tengo pensado hacerla con todas las curiosidades que me he encontrado en la City y que me chocaron con respecto a la cultura europeo-española... espero poder ponerla hoy... ya veremos si me da tiempo ;)

PD: Como tenía que bajar a comer algo decidí que la mejor opción sería coger un trozo de pizza e ir comiéndola hasta Times Square... la verdad es que por la noche aún impresiona más que por la mañana o por la tarde...

martes, 28 de julio de 2009

New York desde las Alturas

Como ayer me compré un ticket para subir dos días al Top of the Rock (Rockefeller Center), hoy tengo la mañana ya medio ocupada. Ayer fue una visita nocturna al rascacielos, hoy toca hacer la visita pero por el día.

Antes de salir del hotel me paso por el Concierge Desk (el sitio en el que está la tipa que te recomienda sitios a los que ir y que te gestiona alguna que otra cosilla) y le digo si me puede reservar un viaje en helicóptero para hoy a las tres... una llamadita después ya tengo la reserva... tengo que estar en la 30th St con la 12th Av a las 14:30h. Voy al Rockefeller y estoy sacando foticos y disfrutando de un día NO lluvioso en el mirador hasta las 12:30h, a esa hora decido volver a pasar por el hotel para coger unas cosillas que se me habían olvidado y cargar un poquillo la batería de la cámara... el día promete ser largo, sobre todo para la cámara.


El camino al helipuerto decido hacerlo andando (30 minutos, ahora sí, no me podía parar mucho porque sino el tiempo se me iba a echar encima e igual no llegaba a tiempo al helicóptero... y no es plan que ya tuve que depositar una fianza de $50 ;)). De camino me cruzo con el Madison Square Garden y con lo que, yo creo, es la oficina central del Postal Service de New York... porque tenéis que ver el pedazo edificio que se gastan... aquello era más grande que todo mi pueblo junto :P



Bueno, después de pasar por una zona industrial que parecía que no se iba a acabar más, llego al helipuerto. Entro y me pongo a esperar mi turno, cuando me toca empezamos a ver un vídeo de cómo ponerse los cinturones y cómo hinchar el salvavidas y cuando acabamos... TOMAAAA, ¡la que está cayendo ahí fuera! Claro, no pudimos salir con tanta lluvia (el conductor no podía despegar y nosotros no veríamos nada con tanta lluvia), así que nos dan dos opciones, o bien nos devuelven el dinero y nos vamos por donde vinimos o bien esperamos a que deje de llover... indudablemente me quedé a esperar (en primer lugar porque no me quería perder la experiencia y en segundo lugar porque ¿a dónde iba yo con la que estaba cayendo si el primer alero de un tejado debía de estar por lo menos a 4 kilómetros? (recordad que había pasado por una zona industrial)

Después de 20 minutos el cielo se abrió como si allí nunca hubiese llovido y ya pudimos montar en el helicóptero dos italianos y yo (a mí me tocó ir en el asiento de delante ;)). Quince minutos de vuelo (más o menos, yo no los conté) en los que vimos la parte este de New Jersey (vaya casitas al lado del río), la zona de Chelsea, el Financial District con el boquete de la Zona Cero (Ground Zero como ellos le llaman), la Governors Island, la Estatua de la Libertad (la rodeamos completamente), los barcos cargueros desde arriba (me impresionó mucho la cantidad de colores que había a bordo y lo grandes que eran, grandes incluso para ser vistos desde tan arriba), el puente de Brooklyn y el de Manhattan, el Empire State, se supone que vimos Times Square pero yo no llegué a verlo, el Madison Square Garden, algún otro rascacielos, Central Park, el Estadio de los Yankees, un porrón más de puentes y otras cosas de las que ya ni me acuerdo... en resumen, el viaje estuvo bastante bien, pero la verdad es que me esperaba otra cosa, no sé, con lo que sí me quedo es con la experiencia de haber montado por primera vez en helicóptero y la grandiosidad de la City... que ni siquiera desde el aire se ve dónde se acaba... IMPRESIVE!



Salgo del helicóptero y voy a la tienda de regalos donde estaba esperándome una foto que me habían hecho delante del helicóptero, le pregunto a la chica (que hablaba español como todo Cristo en la empresa) cuánto cuesta, me dice que $20 (¿qué?), le digo que lo voy a dejar para la próxima vez que vaya por allí y me dedico a bajar por la "ribera del río" viendo todo el trajín de barcos y personas que iba por allí.

A la altura del barrio de Chelsea me meto hacia la ciudad de nuevo con la idea de coger el metro que hay en la 8th Av... el barrio no es que sea demasiado extravagante pero lo que sí hay son muchísimos negocios dedicados a los coches: sitios para cambiarles las ruedas, parkings de esos que están debajo de los puentes, negocios de lavado de coches, gasolineras, tiendas de repuestos, zonas de carga de mercancías... no sé, a lo mejor es que le cuadró que por donde yo iba había un montón de negocios de esos, a lo mejor no es así en todo el barrio pero, ahí queda lo que yo vi. En general podría decir que fue una visión de la parte menos fashion de Manhattan pero que, como todo en la Gran Manzana, tenía su encanto especial.



Por fin llego al metro, me monto en la línea roja (ya no me acuerdo del número) y me bajo en el Financial District, salgo del metro y cojo dirección Uptown... ¿qué es lo primero que me encuentro? La Zona Cero, VAYA BOQUETE SEÑORES! Para mear y no echar gota... justo antes de llegar a la zona de las obras (que supongo que serán eternas porque no habían con la obra ni siquiera al nivel del suelo) me encuentro con una placa conmemorativa a los bomberos muertos en servicio el 11 de septiembre (del año 2001, hace ya 8 años de eso, flípalo!), a la vuelta de la esquina estaba la explicación de por qué aquella placa sólo homenajeaba a los bomberos, y es que en esa esquina había un puesto de los bomberos...


Doy un par de vueltas a ver si desde algún sitio se puede ver sin obstáculos cómo van las obras y lo encuentro en uno de los puentes que cruzan la avenida que está al lado del World Trade Center (no tengo ni idea de cómo se llama esta avenida, sólo sé que está al este del WTC y que es una avenida bastante ancha).


Y ahora, ¿qué más puedo ver aquí? Aparte de los infinitos rascacielos que hay por todas partes, decido que un buen sitio para acabar la visita por el día de hoy sería ir a Wall Street a ver la Bolsa y los edificios que por allí aparezcan. Voy a Wall Street y me encuentro con un montón de edificios chulos (una iglesia que había en la entrada y diversos edificios financieros). Aunque lo que estaba buscando yo es básicamente el edificio de La Bolsa... aparece a la vuelta de una esquina y... PEDAZO BANDERA DE LOS ESTADOS UNIDOS QUE TIENE COLGADA EN TODA LA ENTRADA, y cuando digo entrada no me refiero a la puerta... aquí lo podéis comprobar:


Bueno, doy por finalizada mi visita por hoy... ¿o no? Venga, mis piernas aún pueden aguantar un poco más... vamos a disfrutar de la brisa fresca del río que está aquí al lado. Me acerco al embarcadero y me quedo disfrutando tres cuartos de hora de la visión de los puentes de Brooklyn y de Manhattan, de la vista de la Governors Island (la isla de la Estatua de la Libertad no se ve desde aquí), del olor a agua de río y del silencio del lugar, únicamente roto por las voces de un señor con altavoz que anunciaba de dónde salían los ferrys hacia Brooklyn y por el sordo ruido del motor de los barcos mientras están amarrados...

Ahora sí que toca volver al hotel... subo a Wall Street a sacar las últimas fotos y cojo la línea roja que me dejará, previo cambio de la línea roja 2 a la línea roja 1 (no preguntéis... es NYC y su metro), cerca de la Estación de metro del Madison Square Garden. Desde allí al hotel “non hai máis que a carreiriña dun can” (como dirían na Miña Terra).

De camino me encuentro con varias tabernas irlandesas y a la tercera que me cruzo ya no me puedo resistir más y decido entrar a charlar un poco con el camarero y a ver un partido de baseball que estaban poniendo en la tele (probablemente una reposición, porque estaban jugando los New York Yankees y nadie hacía ni caso, bueno, nadie salvo yo, que lo estaba viendo como si fuese la primera vez que veía un partido de baseball profesional, efectivamente la era). Pago al camarero la pinta de Guiness que me había tomado (qué buena es la cerveza irlandesa... no me extraña que los irlandeses tengan todos fama de borrachos, con esa cerveza lo raro es que puedas parar de tomarla) y me voy a comprar algo de chocolate para picar por si me apetece por la noche (se me habían acabado las reservas :P). Antes de salir del pub el camarero me pregunta si voy a ir al concierto del Madison Square Garden... ¿qué concierto? Resulta que hoy y mañana tocan los Green Day... tendré que decidir si voy o no...


Llego al hotel y me pongo a buscar las entradas del concierto, aún quedan unas cuantas para el concierto de mañana así que decido que mañana voy a ir al Madison Square Garden a las 19:30h (el concierto empieza a las 20:00h) y si las entradas no son muy caras, no están agotadas y yo no estoy agotado (:P) entraré a ver “qué música me ofrecen esos jóvenes trovadores” como dijo en un episodio de los Simpsons el señor Burns cuando se disponía a escuchar a Los Ramones XD

Una vez en el hotel tengo un mail de mi amigo Salvatore (¿os acordáis de él? seguro que sí) que me dice que si queremos quedar tendrá que ser mañana sobre las 20:00h, bueno, pues ya no me tengo que pensar más lo del concierto... primero hay que fomentar las relaciones con los “paisanos” :D del lugar antes que los conciertos... además, estoy en América, seguro que puedo verlos en otra ocasión...

Así que, para mañana a las 20:00h ya tengo un plan buscado... ahora me toca irme para cama y decidir qué nuevas zonas de NYC puedo conocer... Por cierto, hoy no he pasado por Times Square (lo he visto desde el Rockefeller) pero no he estado... mañana habrá que pasar un ratillo por allí a ver qué se cuece :)

Good Night dudes!

lunes, 27 de julio de 2009

¿Dónde puedo pasar el domingo en NYC?

Efectivamente, en Central Park...

Me levanto por la mañana y decido ir andando hasta Central Park, se supone que me va a llevar 30 minutos pero como siempre voy flipando con todo lo que se me aparece, pues seguro que tardaré dos horas (correcto, al llegar a Central Park habían pasado dos horas :P)


Como la Quinta Avenida ya la tengo más que andada, decido subir hacia el Uptown por Broadway Avenue... así de paso me volveré a encontrar en mi camino con Times Square que, de verdad, uno nunca se cansa de ver tantas pantallas gigantes (es una auténtica pasada la cantidad de pantallas que hay todas metidas en Times Square), tantas lucecitas brillantes, tantos anuncios de todo tipo y tantos hombres anuncios... Además, tenían pendiente hacer unas fotos con una cámara de verdad y no con la cámara del iPhone.


Paso por Times Square (me quedo una media hora como un pasmarote mirando) y me dirijo al Rockefeller Center para saber exactamente por dónde tengo que subir al mirador (he decidido que voy a subir a este mirador porque desde él se ve el Empire State y dicen que las colas no son tan grandes como las del Empire). Encuentro la entrada y me dirijo hacia la 5th Av. para seguir subiendo hacia Central Park. Ya de paso que subo compruebo dónde está el MoMA (al ladico de Rockefeller Center) y cuando ya estoy llegando al gran parque descubro otra Apple Store... y cómo no, allá que voy... buffff, enorme, qué pasada... nada más entrar por la puerta ya me entran unas ganas de comprar cualquier cosa de color blanco que lo flipas... pero me contengo y salgo con la imagen de la tienda grabada en la retina... Es un sitio muy curioso, está enfrente de un rascacielos y la entrada es directamente hacia el suelo de la plaza que precede al rascacielos... Otra cosa curiosa que añadir a las próximas batallitas que cuente a mis colegas ;P


Cincuenta metros más allá, se abre ante mi la inmensidad de Central Park... Cuánto árbol, cuánto verde, cuánto deportista, cuánta gente, cuánto estanque, cuánto animalico, cuántos espacios abiertos... buffff, sin comentarios...

Me tiro en el césped y decido estar allí tirado saboreando la inmensidad de aquel espacio... cuando quiero darme cuenta ya ha pasado media hora y no me he adentrado ni una décima parte del parque. Me levanto y me pongo a andar y, ¿qué me encuentro? un complejo de 6 campos de baseball en el que hay un montón de neoyorquinos dejándose la vida por ganar los respectivos partidos que estaban jugando. ¡Qué competitividad! Así no me extraña que ganen en todos los deportes que se proponen...

Decido ponerme a ver uno de los partidos que estaban jugando y ¿cómo no? me quedo embobado durante unos tres cuartos de hora... Al final decido seguir caminando, aunque como ya es muy tarde cojo un camino de salida a la Gran Ciudad en vez de seguir por el parque. En mi paseo de vuelta me encontré un campo de baseball algo más separado y algo más pequeño que el resto, en el que estaban jugando unos disminuidos psíquicos, me pareció curioso que también haya recintos en los que ellos puedan jugar a los mismos deportes que el resto de la gente... CHAPEAU para los neoyorquinos... para mí fue muy agradable ver a estos chiquillos (y no tan chiquillos) disfrutando de su deporte favorito.


Una vez fuera del parque decido coger un metro para ir hasta el Rockefeller Center... eso creía yo... VAYA LÍO CON EL METRO DE NYC... La línea la tenía clara (B), tenía claro el color de la línea (Naranja) me meto por la boca de metro en la que pone claramente que por allí se entra a la línea Naranja B y... yo no sé qué ostia hice, pero dejé pasar a cuatro trenes, dos por cada lado del andén, y por allí no pasó el tren Naranja B ni ostias que lo parió... y eso que en el andén ponía claramente la letra B sobre un círculo naranja... cagontó... ¡pues me meto en el siguiente tren que pase y a tomar por culo! Indudablemente el siguiente tren me dejó en cualquier otro sitio menos donde yo quería... salgo del metro, empiezo a subir hacia el Uptown por segunda vez en el día de hoy... paso por Times Square “one more time” (aún menos mal que me gusta mucho ese lugar) y finalmente llego a mi destino... el MoMA (por cierto, Museum of Modern Art).


En el MoMA estoy hasta que cierran a las 17:30h, más o menos unas dos horas, no me da tiempo a ver nada más que tres plantas de las 5 o 6 que tiene (y eso que en la parte de abajo no hay nada ;)). Es un sitio curioso, como todos los museos en los que exponen arte moderno, algunas cosas se entienden, otras ni de coña... pero bueno, es una visita obligada para los turistas como yo...


Después de la paliza del MoMA decido volver a hotel a descansar un poco antes de salir a ver NY desde el Rockefeller Center. Buena idea tuve, porque cuando salgo del metro para ir al hotel está empezando a llover con un poco de mala leche... y cuando estoy en el hotel cae una chuzada de las de agárrate y no te menees, con relámpagos y truenos qué-te-cagas! :)

A las 9 de la noche, y una vez que ya no llueve, decido ir al Rockefeller Center en metro. Subo a la la planta 67 y... ¡mi madre la que está cayendo! Espero un ratillo, para de llover y me pongo a sacar fotos desde los dos miradores que estaban abiertos (el tercero, el más alto, está cerrado porque hay muchos relámpagos y no se fían de que no nos pegue a alguno un chispazo :P... a las 22:30h doy por finalizada mi visita, algo pasada por agua, la verdad, pero que ha merecido la pena... y mucho!


Mañana me toca volver otra vez (me compré un billete para dos días), así que mañana me tocará volver a subir pero a la luz del día... ya os contaré la experiencia :)

Vuelvo a tomar el metro y llego al hotel... toca descansar que tantos días caminando se notan un huevo... Además, mañana me espera un día con alguna que otra emoción fuerte... pero no adelantemos acontecimientos... mañana será otro día.